¿Quién fue Francisco Antonio de Zela?
Nacido en Lima el 24 de julio de 1768, Zela fue un militar criollo que se trasladó a Tacna para ejercer el oficio de ensayador de metales, oficio que heredó de su padre. Se casó con María de la Natividad Siles y formó una numerosa familia con nueve hijos.
La Revolución de Tacna (20 de junio de 1811)
Inspirado por las revoluciones de América del Sur y en contacto con ideas libertarias provenientes de Buenos Aires, Zela organizó una rebelión con el apoyo de criollos, mestizos e indígenas. Junto a líderes indígenas como Toribio Ara y Ramón Copaja, proclamó la independencia de Tacna.
Ese día, al grito de “¡Cargar y adelante!”, los insurgentes tomaron cuarteles militares y declararon su lealtad a la Junta de Buenos Aires. Fue un acto audaz, lleno de esperanza... pero también de riesgo.
Contexto histórico: ¿Por qué se rebeló Zela?
A comienzos del siglo XIX, el Virreinato del Perú era uno de los territorios más leales a la monarquía española. Sin embargo, las ideas ilustradas de libertad, igualdad y soberanía ya circulaban por todo el continente. Las revoluciones de Estados Unidos (1776) y Francia (1789), así como los movimientos independentistas en América del Sur, comenzaron a influir profundamente en los criollos peruanos.
Francisco Antonio de Zela, al tanto de los acontecimientos políticos en la región y en contacto con patriotas del Río de la Plata, decidió actuar desde el sur del país.
La revolución de Tacna: 20 de junio de 1811
Ese día, Francisco Antonio de Zela encabezó una insurrección patriótica en Tacna. Declaró la independencia de la ciudad y expresó su adhesión a la Junta de Gobierno de Buenos Aires, que ya se había declarado contra el dominio español en 1810.
Contó con el apoyo de criollos, mestizos e indígenas, entre ellos los caciques Toribio Ara, José Rosa Ara y Ramón Copaja. Su objetivo era liberar la región y sumarse a una revolución continental.
La consigna que se escuchó ese día fue clara y decidida: “Cargar y adelante”.
Consecuencias y captura
La revuelta de Zela no duró mucho. Ese mismo día, el ejército revolucionario argentino fue derrotado en la batalla de Huaqui (Bolivia), debilitando moralmente a los insurgentes de Tacna. Poco después, Zela fue capturado por las fuerzas realistas.
Fue trasladado a Lima, juzgado y condenado. Aunque logró evitar la pena de muerte gracias a las gestiones de su familia, fue enviado a la prisión de Chagres, en Panamá. Allí murió en el exilio, el 18 de julio de 1819, sin llegar a ver la independencia del Perú, proclamada dos años después.
Legado histórico
Francisco Antonio de Zela es recordado como el precursor de la independencia peruana. Su rebelión, aunque fallida, marcó el inicio del proceso libertario en el territorio peruano. Fue el primer acto concreto de desafío armado contra el dominio español dentro de las fronteras del actual Perú.
Hoy, la ciudad de Tacna lo conmemora cada 20 de junio con actos cívicos y desfiles. Su casa natal se conserva como museo y su memoria está presente en plazas, instituciones educativas y espacios públicos.
Aliados indígenas: un dato clave
Uno de los aspectos más importantes de la rebelión de Zela es la participación de líderes indígenas. La unión entre criollos e indígenas fue fundamental en este levantamiento. Esta colaboración anticipa la diversidad social que caracterizó las guerras de independencia en toda América Latina.
mucho texto
ResponderEliminarLa información esta bien pero es poca y es incomodo de leer por la nula justificación
ResponderEliminarHola José Pérez, me gusto tu información, pero sugiero que aumentaras mas imagenes y pudieras colocar no mucha información, solo esa es mi sugerencia.
ResponderEliminarash ocultar
ResponderEliminarBonito borrador
ResponderEliminarme gusto tu información, pero sugiero que aumentaras mas imágenes y que no pongas mucho texto
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